La gobernabilidad de México está en peligro por los resultados de la elección; ¿habrá sanciones para los culpables de esta derrota?

El mentado plan C planeado y elaborado por López Obrador, donde busca eliminar organismos autónomos como el Instituto Nacional para el Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, que por cierto, gracias a este organismo podemos tener acceso a las compras de gobierno federal y ya se han encontrado algunos desfalcos, como el de SEGALMEX, que sin la existencia de este ente gubernamental no habríamos podido tener esa información; también busca eliminar la COFECE, Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), Comisión Reguladora de Energía (CRE), Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (MEJORED).

Y el tema más peligroso son los cambios al Poder Judicial, donde se busca que los Magistrados sean elegidos por votación y no por trayectoria ni preparación, entre otras modificaciones.

El simple señalamiento de estos temas después de la aplastante victoria de Sheinbaum puso nerviosos a los inversionistas y a los mercados, y tuvimos una caída en la Bolsa y el aumento en el precio del dólar con respecto al peso, porque estos temas no son un juego y son un verdadero peligro, no sólo para los mexicanos, sino para varios países del mundo, con quien tenemos intercambios comerciales y financieros.

Estamos en verdadero peligro, y estas modificaciones ya estaban “cantadas” por López Obrador.

El problema radica, ahora, en aquellos que hicieron lo necesario para que la alianza PAN-PRI-PRD perdiera estas elecciones y se perdieran las curules necesarias para defender el Congreso y el Senado, y estamos hablando específicamente de Marko Cortes del PAN, Alejandro Moreno del PRI y Jesús Zambrano del PRD, quienes desde un inicio seleccionaron a una Xóchitl Gálvez a sabiendas de que es de marxista trotskista y que iba en contra de los ideales panistas, y bajo el argumento de que fue la única que cumplió con lo requisitos propuestos fue seleccionada sobre otros posibles candidatos, como Beatriz Paredes, a Ignacio Loyola Vera, incluso a Lily Téllez y a otros con muy buen bagaje político e ideológico. Que hubieran dado la lucha de manera más contundente.

Y estos tres lideres nacionales, se dieron a la tarea, no de arreglar o mejorar la campaña presidencial, sino de amarrar sus puestos plurinominales y buscan hoy, después de la derrota, encontrar culpables y justificarse diciendo que ellos van a defender la democracia que está en peligro, debido a los posibles fraudes que encontraron.

En conclusión, estos personajes después de poner en peligro a México, después de ponernos en esta situación tan complicada, después de dejarnos en estado de indefensión, ¿sólo se van a ir a sus curules plurinominales y disfrutar del fuero y del sueldo?

¿O deberían mínimo tener la decencia de renunciar de manera inmediata a sus cargos de “lideres” nacionales? Y como ejemplo les dejo el caso de Yolanda Díaz, la líder nacional y coordinadora de SUMAR en España, quien renunció a su puesto inmediatamente después de conocer los pésimos resultados que obtuvo en las elecciones europeas.

¿Cree usted que todo debería empezar con una disculpa pública y la dimisión inmediata, para que los partidos empiecen a recomponerse y reorganizarse con miras al 2030?

Edmundo Zapién Chacón

Por: Redacción2
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