Energía y productividad: La clave está en la pausa

Últimamente he notado que mi energía ha disminuido un poco, lo que me llevó a reconsiderar algunas de mis actividades diarias. Esta situación me permitió escuchar a mi cuerpo, identificar la falta de energía y, en consecuencia, realizar algunos cambios importantes.

La Productividad y el Manejo de la Energía
Para mí, la clave de la productividad no reside en la gestión del tiempo, sino en la gestión de la energía. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de decidir dónde y cómo utilizar nuestra energía. La calma y la tranquilidad, aunque a veces pasan desapercibidas, son los verdaderos guardianes de nuestra energía. Nos ayudan a evitar perdernos en un ciclo frenético y sin sentido.

Como solía decir Napoleón a su asistente: “Vísteme despacio que estoy apurado”. Esta frase resuena conmigo porque subraya la importancia de hacer las cosas con calma para lograr resultados efectivos.

Mi Experiencia con el "Día Lento"
Decidí implementar lo que llamo un "día lento" para reponer mi energía y renovar mi enfoque. Aquí te comparto cómo lo hago:

Inicio del Día con Calma: Comienzo la mañana con una sesión de yoga y ejercicios de respiración que me ayudan a alinear cuerpo y mente. Me tomo el tiempo para hidratarme y disfrutar de un desayuno sin prisas.

Lectura Inspiradora: En lugar de revisar correos electrónicos inmediatamente, dedico la primera parte de la mañana a leer un libro que me inspira y me motiva.

Actividad Física al Aire Libre: Por la tarde, me permito disfrutar de una partida de tenis al aire libre, lo cual me llena de energía y alegría.

Reflexión Tranquila: Termino el día con una caminata tranquila que me permite reflexionar y disfrutar del entorno.

Beneficios del Cambio
Este cambio ha revitalizado mi energía y me ha permitido afrontar el siguiente día con una perspectiva fresca y renovada, lista para abordar las tareas con mayor eficacia. He encontrado que tomarme un tiempo para mí misma, lejos de la prisa diaria, me ayuda a mantener mi energía y enfoque.

Ideas para un "Día Lento"
Algunas de las cosas que incluyo en mi "día lento" son:

Ser Intencional: Elegir conscientemente actividades que nutran tanto mi cuerpo como mi espíritu.
Evitar Distracciones Digitales: Reducir el uso excesivo de redes sociales, que a menudo son ladronas de tiempo.
Limitar Compromisos Sociales: Permitiéndome disfrutar del tiempo conmigo misma y dándome permiso para no ser necesaria.
Rituales Significativos: Actividades que me permiten estar presente sin la constante preocupación del reloj. Para mí, esto incluye pasear a mi perro por el parque.
Tiempo Creativo: Dedicar tiempo a actividades creativas que me permitan relajarme y disfrutar, como la jardinería, cocinar o hacer manualidades.
Reflexión: Darme espacio para reflexionar y conectar con mi cuerpo, alejándome de las pantallas.
Comienza con Pequeños Cambios
Si un día completo te parece mucho, puedes comenzar con medio día o unas horas. La clave es evitar mirar el reloj constantemente y escuchar cómo te sientes.
Me gustaría escuchar como  optimizas tu energía ….
¿Cuál es tu forma de reducir la velocidad? ¿Cómo manejas esos días en los que sientes que tu energía está baja? ¿Podrías comprometerte a hacer del “día lento” parte de tu cuidado personal? ¿Qué estrategias utilizas para recargar energías cuando sientes que tu cuerpo no responde igual?

Con Cariño 

Érika Rosas

Por: Redacción2
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