AP.- Mientras los líderes mundiales se preocupaban por el anuncio del presidente Donald Trump de aranceles generalizados sobre las importaciones de Estados Unidos, el presidente ultraderechista de Argentina se mostró exultante, homenajeado en el club Mar-a-Lago del mandatario republicano.
Como parte de su entusiasta acercamiento a Trump, Javier Milei voló hasta Palm Beach por 24 horas para recibir un premio que reconocía su agenda libertaria y, esperaba, charlar con Trump, que también estaba previsto que asistiese a la gala de derechas American Patriot.
"¡Hagamos a la Argentina grande de nuevo!" exclamó Milei desde el escenario del salón de baile en Mar-a-Lago el jueves por la noche.
Habría sido la cuarta reunión cara a cara entre los dos líderes desde la victoria electoral de Trump en noviembre, mientras Milei -quien ha impuesto un amplio programa de austeridad para arreglar la economía argentina- se ofrece como uno de los aliados más fuertes de la Casa Blanca en la guerra cultural global contra la izquierda progresista.
Argentina espera que la amistad entre los líderes dé frutos
Si la firme alianza de Milei con Trump puede ayudar realmente a una Argentina en crisis, está aún por verse, según los analistas.
Milei "tiene una relación especial con Trump que ha sido buena para él políticamente, pero necesita traducirla en algo bueno para el país económicamente”, apuntó Marcelo J. García, director para América de la consultora de riesgo geopolítico Horizon Engage, de Nueva York. “Aún no lo ha conseguido".
A principios de año, Milei sacó a Argentina de la Organización Mundial de la Salud después de que Estados Unidos anunciara su salida.
Amenazó con abandonar el acuerdo climático de París después de que Trump lo hiciera. Prohibió los tratamientos de cambio de género en menores después de que Trump vetara la participación de atletas transgénero en deportes femeninos. Y llegó a promover una criptomoneda que se hacía eco del memecoin $Trump, a gran costo político.
Tras arremeter contra el socialismo y el feminismo en eventos en todo el mundo -el más reciente, en la Conferencia de Acción Política Conservadora-, Milei se ha convertido en algo así como una celebridad MAGA.
Mientras socios y rivales de Estados Unidos criticaban los aranceles anunciados por la Casa Blanca, un Milei vestido de esmoquin ofreció un discurso junto a un cuadro del puño en alto de Trump, deleitándose con la ocasión de mostrarse como un tenaz defensor del presidente estadounidense.
“Como verán, nosotros hacemos política con hechos, no con meras palabras, y en eso coincidimos con el presidente Trump”, dijo Milei ante una multitud en Mar-a-Lago, provocando vítores cada vez que mencionaba el nombre del mandatario estadounidense.
Un libertario defiende los aranceles de Trump
En Buenos Aires, el gobierno de Milei trató de conciliar la importante ronda de aranceles de Trump con su propia ideología libertaria radical y su ferviente apoyo al libre comercio.
“No creemos que esto sea un ataque al libre comercio, sino todo lo contrario”, dijo el portavoz de Milei, Manuel Adorni, en una conferencia de prensa tras el anuncio de Trump y agregó: “No veo porqué tiene que ver tanta preocupación sobre esto”.
A pesar de los halagos, Argentina fue golpeada con un arancel mínimo del 10%, algo que las autoridades presentaron como un trato preferencial único.
Argentina, con problemas de liquidez, espera un rescate del FMI
Milei elogió los avances hacia el acuerdo de libre comercio en su discurso en Mar-a-Lago. Pero mucho más importante para el líder argentino es un esperado rescate de 20 mil millones de dólares del Fondo Monetario Internacional. Esos fondos, muy necesarios, le ayudarían a mantener sus ambiciosas reformas económicas en marcha mientras aumenta la presión sobre las escasas reservas de divisas del país.
El mandatario ya ha utilizado sus poderes ejecutivos para eliminar la necesidad de que el Congreso apruebe un nuevo programa del FMI. Pero el préstamo no se ha cerrado aún, ya que los negociadores continúan discutiendo la cuantía a la que Argentina -que debe unos 44 mil millones de dólares a la institución- puede acceder por adelantado.
En este contexto, Milei y su ministro de Economía embarcaron el miércoles rumbo a Estados Unidos, el mayor accionista del FMI.
Pero la esperada foto de Milei con Trump no aparecía el viernes en el elegante montaje de su publicista, en el que el presidente argentino salía tomándose selfies con fanáticos en la alfombra roja de Mar-a-Lago.
La oficina presidencial no se pronunció acerca de la reunión -o no reunión- con Trump, y no respondió a múltiples solicitudes de comentarios.
Con información de Latinus