José de Jesús González Hernández, obispo de la Diócesis de Chilpancingo–Chilapa, en Guerrero, dijo que buscará, por segunda ocasión, una reunión con grupos del crimen organizado para lograr que cese la violencia y haya paz en la entidad.
En conferencia de prensa, comentó que el diálogo con ellos es necesario, pues “todos lo necesitamos”.
“Hay que escuchar a todos, hay que llegar a un consenso y llegar a un compromiso y si queremos paz tenemos que escucharnos. (…) Hay que buscar el diálogo en todos los sectores”, agregó.
Dijo que “es consiente”, que lo ha pensado y reflexionado el cómo incidir para que se cambie “estos momentos de muerte a vida”.
“Si quisiéramos el cambio, está en el corazón y si todos dejáramos que Cristo entrara en nuestro corazón, todo cambiaría. (…) Entonces, violencia con violencia, no, no se puede. Y menos en conflicto, peleando, tampoco”, señaló el sacerdote.
En febrero de 2024, González Hernández reveló que los cuatro obispos de Guerrero se reunieron con líderes criminales para buscar la paz en la entidad, pero no se lograron acuerdos.
Leopoldo González en Acapulco, Joel Ocampo en Tierra Caliente, Dagoberto Sosa en Tlapa y el propio González Hernández en la región Centro.
En esa ocasión, hizo un llamado al gobierno a interceder, pues “ellos tienen poder, tienen los recursos, tienen los medios, ellos pudieran mediar, pero parece que los han abandonado, o nos han abandonado”.
La violencia en el estado de Guerrero no ha cesado, pues el asesinato del alcalde Alejandro Arcos, así como otros acontecimientos han hecho que la entidad y sus habitantes se sientan inseguros.
Alcaldes y concejales renuncian o se van de sus puestos por las amenazas que reciben de los grupos delincuenciales.
El edil de Cuajinicuilapa ya no está en su municipio, porque se desplazaron con sus familias, indicó el líder de su partido, Alejandro Carabias Icaza.
También, la alcaldesa de San Nicolás, Tarsila Molina, dejó su municipio.
“Más que ver el asunto de lo que les pasa a las autoridades de los municipios de Cuajinicuilapa, lo que debe de hacer este gobierno es garantizar la seguridad y la tranquilidad a los municipios que viven en esta zona de la Costa Chica y en el resto de Guerrero, en donde hay una espiral de violencia”, señaló Carabias Icaza.
Los enfrentamientos entre grupos como en Tecpan de Galeana, han dejado varios asesinatos en la zona, entre ellos a mandos policiales.
Además, se localizaron los restos de 11 personas, entre las que había cuatro niños, dos mujeres y tres hombres adultos, estaban repartidos en 30 bolsas negras y los cuales fueron abandonados en una camioneta el pasado miércoles 6 de noviembre, en la entrada sur de Chilpancingo.
En ese sentido, colectivos que buscan a sus desaparecidos en varios municipios de Guerrero, han cancelado la búsqueda de campo debido a la situación de inseguridad y violencia que prevalece en la zona.
“No había garantías para ir a Chilapa y optamos por hacer pega de fichas de nuestros desaparecidos”, dijo el activista, David Molina Rodríguez.
Con información de: Animal político.