Casi 2 mil científicos y miembros de las academias de ciencias estadounidenses, firmaron una carta abierta en la que denuncian el peligro que representa el presidente Donald Trump ante la ciencia de Estados Unidos, ya que señalan "un ataque sistemático contra la actividad científica" por parte del gobierno.
Algunos científicos de origen mexicano como José Sarukhán y Rafael Palacios, ambos académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), destacan en la lista.
"Tenemos creencias políticas diversas, pero estamos unidos como investigadores en la defensa de la independencia de la investigación científica. Enviamos este SOS como una advertencia clara: el sistema científico del país está siendo destruido", advierten este grupo de destacados científicos.
El texto, con notable dureza, afirma que la administración encabezada por Trump está mermando la independencia en la investigación e imponiendo censura.
"El gobierno está recortando drásticamente la financiación de las agencias científicas, cancelando subvenciones a científicos, desfinanciado sus laboratorios y obstaculizando la colaboración científica internacional. Los recortes de financiación están obligando a las instituciones a pausar la investigación (incluidos los estudios sobre nuevos tratamientos para enfermedades), despedir al profesorado y dejar de matricular a estudiantes de posgrado, la fuente de la formación de la próxima generación de científicos", alertan.
Y señalan que en la comunidad científica impera un ambiente de temor. "Un clima de temor se ha apoderado de la comunidad investigadora. Los investigadores, temerosos de perder su financiación o estabilidad laboral, están retirando sus nombres de las publicaciones, abandonando estudios y reescribiendo propuestas de subvenciones y artículos para eliminar términos científicamente precisos (como "cambio climático"), que las agencias consideran objetables".
La carta finaliza con un llamado a la administración estadounidense de detener “su ataque sistemático”. "Exigimos a la administración que cese su ataque generalizado a la ciencia estadounidense, e instamos al público a unirse a este llamado. Comparta esta declaración con otros, contacte a sus representantes en el Congreso y ayude a su comunidad a comprender qué está en riesgo. La voz de la ciencia no debe silenciarse. Todos nos beneficiamos de la ciencia, y todos corremos el riesgo de perder si se destruye la investigación nacional.", se puede leer en la misiva.
Con información de Informador.mx