Reuters.- Los inversores mundiales están a punto de obtener algo de claridad sobre los planes arancelarios del gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero mientras se conocen los detalles, los mercados financieros siguen en vilo.
Trump lleva semanas señalando el 2 de abril como el "Día de la Liberación", cuando planea imponer una serie de aranceles que podrían causar un impacto en el sistema comercial mundial.
Los aranceles podrían tener grandes implicaciones para los beneficios empresariales, el crecimiento mundial, la inflación y la política de tasas de interés de la Reserva Federal.
Los inversores arrancaron el año con grandes esperanzas en las políticas favorables al crecimiento de la administración Trump, pero se han visto asustados por un aluvión de titulares relacionados con los gravámenes.
Aunque los inversores coinciden en general en que el esperado anuncio podría ser fundamental para las perspectivas a corto plazo de los mercados financieros mundiales, no están seguros de hacia dónde oscilarán los precios y qué vendrá después, ya que las negociaciones podrían prolongarse.
"No recuerdo una situación en la que hubiera tanto en juego y, sin embargo, el resultado fuera tan impredecible", dijo Steve Sosnick, estratega jefe de Interactive Brokers. "El diablo va a estar en los detalles y nadie los conoce".
Un activo de refugio como el oro se mantenía cerca de máximos históricos y el índice referencial de las acciones europeas STOXX 600 perdía un 0.9%. Los futuros de Wall Street bajaban entre un 0.6% y un 0.8% y el japonés Nikkei marcó su mínimo desde septiembre.
La Casa Blanca dijo el martes que Trump impondrá nuevos aranceles, sin proporcionar detalles sobre el tamaño y el alcance de unas barreras comerciales que tienen a empresas, consumidores e inversores inquietos por una intensificación de la guerra comercial mundial.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que los aranceles recíprocos a los países que impongan gravámenes a los productos estadounidenses entrarán en vigor una vez que Trump los anuncie, mientras que el cargo del 25% a las importaciones de automóviles se aplicarán el 3 de abril.
La falta de claridad sobre si habrá una tasa arancelaria plana para todas las importaciones o si la administración adopta un enfoque más fragmentado ha hecho que modelar el impacto final de los aranceles en las ganancias, el crecimiento y la inflación sea un desafío desalentador.
"Lo ideal sería que obtuviéramos una cifra y pudiéramos calcular el impacto posterior", dijo Sonu Varghese, del Carson Group. "Pero mi temor es que no lo consigamos, o incluso si obtenemos una cifra, estará sujeta a negociaciones".
El anuncio se prevé especialmente crucial después de que el S&P 500 confirmó una corrección -una caída del 10% desde un máximo reciente- a mediados de marzo. El índice bajó por última vez cerca de un 8% desde su máximo histórico de febrero.
"Nos encontramos en un punto muy delicado, en la parte inferior de un rango correctivo (...) que nos deja preparados para un rebote muy brusco o una ruptura aterradora", dijo Sosnick.
El aumento de la incertidumbre en torno a las noticias sobre los aranceles y la posible reacción del mercado elevó el índice de volatilidad Cboe —una medida de la ansiedad de los inversores basada en las opciones— a un máximo de más de dos semanas de 24,80 el lunes. El índice cerró el martes en 22.77.
"Creo que el mercado está conteniendo la respiración", dijo Mark Spindel, director de inversiones de Potomac River Capital LLC, que espera que el llamado "índice del miedo" se acerque a 30, un nivel asociado a un alto grado de aversión al riesgo.
Con información de Latinus