Culiacán, Sinaloa, 02/04/25 (Más / IA).- El uso de avionetas continúa siendo una de las estrategias logísticas del narcotráfico para el transporte de droga en México, según reveló un reportaje del medio Vice, que logró entrevistar a tres pilotos vinculados con grupos criminales en el estado de Sinaloa.
Uno de los entrevistados, identificado como “piloto 2”, reveló que puede recibir hasta 250 mil pesos mexicanos por cada vuelo, una actividad que, pese a las altas ganancias, no está exenta de riesgos ni se realiza de manera constante.
“Yo vengo agarrando por viaje de 200 a 230 o 250 mil pesos. En un año, aproximadamente, sí llegué a ganar 3 millones de pesos. Realmente no los cuento, no cuento el dinero”, declaró uno de los entrevistados, quien se identificó como “narcopiloto”. Según su testimonio, transporta principalmente cocaína, aunque también ha trasladado heroína y metanfetamina desde diversas regiones del país.
El piloto aseguró que realiza sus vuelos durante la noche para evitar ser detectado por autoridades. Su experiencia se remonta a cuando tenía 12 años, edad a la que fue reclutado tras haber sido expulsado de su hogar. Posteriormente fue enviado a una “escuela de entrenamiento” en la sierra, donde aprendió a disparar armas y defenderse, antes de iniciarse como piloto del crimen organizado a los 23 años.
Otro de los entrevistados confirmó que los cárteles suelen acercarse directamente a pilotos para ofrecerles trabajo, y que algunos de ellos pueden llegar a ganar hasta medio millón de dólares. No obstante, reconoció que la vida de un “narcopiloto” está marcada por el miedo constante, tanto a las autoridades como a los enemigos y posibles traiciones dentro de las mismas organizaciones criminales. “Cuando vuelo hay miedo, hay adrenalina, hay mucha felicidad, hay mucha tristeza, hay de todo en mi caso personal”, expresó.
El testimonio de los pilotos coincide con casos recientes que evidencian la vigencia de este método de transporte en el crimen organizado.
El pasado 8 de febrero, en Culiacán, fuerzas federales detuvieron a Mauro Alejandro “N”, alias El Jando, un piloto identificado como operador del Cártel de Sinaloa bajo el mando de la facción de Los Chapitos, grupo liderado por los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. La detención dejó al descubierto que el uso de aeronaves para mover droga hacia Estados Unidos sigue siendo una práctica activa.
El uso de la aviación por parte del narcotráfico no es nuevo en el país. Uno de los principales precursores de esta estrategia fue Amado Carrillo Fuentes, líder del Cártel de Juárez, quien llegó a operar una flota aérea que incluía aviones Boeing 707. Su capacidad logística le permitió trasladar grandes cantidades de cocaína desde Colombia, lo que le valió el sobrenombre de El Señor de los Cielos.
Además, existen antecedentes que vinculan directamente a instituciones de capacitación aeronáutica con el crimen organizado. En 2010, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos sancionó a la escuela Capacitación Aeronáutica Profesional S.C., señalando que formaba pilotos que después eran reclutados por el Cártel de Sinaloa.
Estas revelaciones confirman que, pese al avance de nuevas tecnologías como los drones, las avionetas pilotadas siguen siendo un recurso clave para las operaciones de los cárteles, en un esquema que mezcla adiestramiento informal, altos ingresos y una constante exposición al peligro.
Con información de: Massinformación.