CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Una activista de un colectivo de búsqueda de desaparecidos en Jalisco, el estado del noroccidente de México donde recientemente se encontró un rancho del crimen organizado con numerosos restos de huesos y objetos personales, murió a consecuencia de la agresión sufrida en su propia casa, informó el miércoles su organización.
Las autoridades estatales apuntan a que el móvil del ataque fue el robo.
Los colectivos que buscan desparecidos han sido objeto de numerosos atentados y amenazas por todo México desde hace años. Al menos otros seis buscadores han sido asesinados desde 2021, en un país donde las cifras oficiales de desaparecidos no dejan de crecer. El miércoles ya superaban las 126 mil personas.
Teresa González Murillo se dedicó sus últimos meses de vida a encontrar a Jaime, su hermano, desparecido en septiembre de 2024 y apoyar al colectivo Luz de Esperanza. El mes pasado, después del hallazgo de rancho de Teuchitlán, alzó su voz para que todos los familiares de desaparecidos siguieran en la lucha.
El impacto que causó el descubrimiento de ese lugar, hizo que individuos armados que decían ser miembros del Cártel de Jalisco Nueva Generación grabaran un video con serias amenazas a uno de estos grupos de activistas.
Colectivo denuncia “contexto hostil”
El colectivo Luz de Esperanza denunció en un comunicado el sábado que el ataque contra González Murillo demuestra la situación de inseguridad que se vive en Guadalajara, la capital de Jalisco, y en el estado en general, "además del contexto hostil por el que atraviesan todas las familias buscadoras del país" y la revictimización a las que son sometidas por parte de las autoridades.
"Demandamos a las autoridades competentes una investigación exhaustiva y transparente que conduzca a la pronta detención y enjuiciamiento de los responsables de este atroz crimen", denunció el colectivo en un comunicado. "Es imperativo que se garantice la seguridad de todas las personas dedicadas a la noble labor de búsqueda".
“Se dedicaba a la venta de comida”: Fiscalía
Sin mencionar el nombre de González Murillo, la Fiscalía de Jalisco dijo el miércoles en un comunicado que la víctima, de 53 años, se "dedicaba a la venta de comida" y que una "línea de investigación apunta a que el móvil del atentado habría sido el robo de dinero".
En la descripción de los hechos, la fiscalía estatal refiere que de acuerdo con la indagatoria y testimonios recabados, dos hombres entraron la noche del 27 de marzo al domicilio de la mujer "sin forzar la puerta, ya que estaba abierta". Y uno de ellos amenazó a González Murillo y otras personas que estaban en el inmueble, mientras un tercer hombre esperaba afuera.
Tras dispararle a la mujer, dos de los atacantes huyeron en motocicletas y un tercero escapó corriendo. Según la Fiscalía, el "uso de estos vehículos descarta cualquier intento de privación ilegal de la libertad".
Entre los testimonios difundidos por las autoridades, está uno que refiere que el día del ataque González Murillo tenía en su poder una cantidad considerable de efectivo, tanto producto de sus ventas como de una "rifa" en la que participó. "Dinero que le fue sustraído esa noche", precisó la Fiscalía.
Otro testimonio señala que la "víctima solía afirmar que estaba acostumbrada a recibir continuamente amenazas".
"Dentro de las líneas de investigación, no se ha encontrado a la fecha ningún indicio que vincule el ataque con su reciente actividad como integrante de un colectivo de búsqueda de personas", aseguró la Fiscalía de Jalisco, que en las últimas semanas se ha visto envuelta en el polémico caso del "Rancho Izaguirre", luego de que la fiscalía federal reconoció que incurrió en fallas y omisiones en las investigaciones que no se avanzaron por seis meses.
Con información de proceso.com.mx