Para muchos países ha sido de poca sorpresa la feroz política arancelaria de Trump, la cual entró en vigor el día de ayer, y que augura una guerra comercial como no se ha visto en décadas. Los aranceles del 10% han caído no solo en los mayores socios comerciales de EU, también en los rincones más aislados en el mundo, cuya actividad de exportación es prácticamente nula.
De acuerdo con el diario The Guardian, Trump también impuso aranceles a islas de Oceanía que carecen de una actividad económica formal de exportación y de un sistema de aranceles para los productos que llegan desde la Unión Americana.
Las islas, como Cocos (Keeling), Heard y McDonald, así como Norfolk, están prácticamente deshabitadas y son principalmente hogar de fauna silvestre, incluyendo, sobre todo, a pingüinos.
Según datos del Observatorio de Complejidad Económica, aunque Heard y McDonald tienen una vocación pesquera, no cuentan con edificaciones ni residencias. La Isla Norfolk —que alberga a apenas 2 mil 188 habitantes y se localiza a mil 600 kilómetros al noreste de Sídney—, reportó en 2023 exportaciones hacia Estados Unidos por un valor de 655 mil dólares estadounidenses, siendo el calzado de cuero su principal producto, con un valor de 413 mil dólares,
Respecto a los aranceles impuestos por Trump, las Islas Heard y McDonald están incluidas entre varios “territorios externos” de Australia que figuran por separado en la lista arancelaria del país, a la que se le aplicará un gravamen del 10% sobre sus productos.
En los últimos cinco años, las importaciones de Estados Unidos desde estas dos islas han fluctuado en torno a los 15 mil dólares estadounidenses. En el caso de la Isla Norfolk, se ha establecido un arancel del 29%, un 19% superior al aplicado al resto de Australia.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, expresó su preocupación al respecto: "Ningún lugar en la Tierra es seguro". Además, criticó el arancel del 29% sobre Norfolk, señalando que, aunque no considere a la isla un competidor comercial frente a la poderosa economía estadounidense, este escenario demuestra que ningún rincón del mundo está a salvo de tales decisiones.
Con información de Informador.mx